El día que entendí por qué mi mamá estaba tan cansada

Durante años pensé que mi mamá exageraba cuando decía que estaba cansada.

No lo entendía.

Hasta que me convertí en madre.

Entonces descubrí que el cansancio de una mamá no viene solo de dormir poco.

Viene de preocuparse.

De planear.

De recordar vacunas.

De organizar horarios.

De pensar en el futuro.

De estar pendiente incluso cuando parece descansar.

La maternidad es un trabajo que nunca termina.

Y sin embargo, millones de mujeres siguen adelante cada día.

Con sueño.

Con miedo.

Con dudas.

Pero también con amor.

Un amor tan grande que hace posible lo imposible.

Ese día entendí a mi mamá.

Y también aprendí a admirarla.

 

Post relacionados