Carta a mi cuerpo después del embarazo

Querido cuerpo:

Perdón por todas las veces que te critiqué.

Por las estrías.

Por la piel que cambió.

Por el abdomen que no volvió a ser igual.

Por los kilos de más.

Durante meses te observé buscando defectos.

Sin detenerme a pensar en todo lo que habías hecho.

Creaste un corazón.

Creaste pulmones.

Creaste dedos diminutos.

Creaste vida.

Fuiste hogar.

Refugio.

Protección.

Y cuando llegó el momento, encontraste la fuerza para traer a mi bebé al mundo.

Ahora entiendo que las marcas que dejaste no son imperfecciones.

Son evidencia.

Son cicatrices de amor.

Cada línea cuenta una historia.

Cada cambio tiene un significado.

Hoy decido agradecerte.

Porque mientras yo veía defectos, tú estabas haciendo milagros.

Gracias por todo lo que hiciste por nosotros.

 

Post relacionados