Hay un cansancio del que casi nadie habla

Hay un momento del día que casi todas las mamás conocen.

La casa, por fin, está en silencio.

Los juguetes siguen tirados.

Hay platos pendientes.

La ropa aún espera doblarse.

Y tú, por primera vez en todo el día, te sientas.

Pero en lugar de sentir descanso...

Sientes culpa.

Piensas en todo lo que quedó pendiente.

Y entonces aparece esa frase que tantas mamás repiten en silencio:

"No hice suficiente hoy."

Pero ¿y si no fuera verdad?

Lo que nadie alcanza a ver

Cuando pensamos en el trabajo de una mamá, solemos imaginar lo que hace.

Preparar comida.

Cambiar pañales.

Lavar ropa.

Jugar.

Bañar.

Dormir.

Pero existe otro trabajo.

Uno que no aparece en fotografías.

Uno que nadie agradece porque casi nadie lo nota.

Es el trabajo de pensar.

Pensar constantemente.

Recordar.

Planear.

Anticipar.

Resolver.

Organizar.

Volver a empezar.

Mientras todos duermen, una mamá sigue repasando mentalmente lo que hará mañana.

Y eso también cansa.

Muchísimo.

La lista invisible

¿Te ha pasado?

Vas manejando y recuerdas que ya casi no hay leche.

Estás bañándote y piensas que falta agendar la vacuna.

Intentas ver una película y recuerdas que la pijama favorita ya no le queda al bebé.

No existe un horario para esa lista.

Siempre está ahí.

La llaman carga mental.

Y no significa que seas desorganizada.

Significa que llevas sobre tus hombros una responsabilidad enorme.

Nadie espera que un papá recuerde todo

Pero muchas veces sí esperamos que una mamá lo haga.

Que recuerde tallas.

Horarios.

Medicinas.

Cumpleaños.

Citas.

Uniformes.

Comidas.

Y, además, que nunca olvide cuidarse.

Es demasiado.

Y aun así, millones de mujeres lo hacen todos los días.

Quizá hoy no necesitas una lista de productividad

Quizá no necesitas otra aplicación para organizarte.

Ni un calendario nuevo.

Ni levantarte más temprano.

Quizá lo único que necesitas es darte permiso de reconocer que sí estás cansada.

Y que eso no significa que seas una mala mamá.

Significa que eres una mamá que ha sostenido mucho.

También mereces cuidado

En La Barriguita de Mamá creemos que cuidar de una mamá también es una forma de cuidar a su bebé.

Porque cuando una mamá se siente cómoda, escuchada y acompañada, algo cambia.

Respira diferente.

Abraza diferente.

Y también aprende a abrazarse a sí misma.

Antes de irte...

Hoy queremos hacerte una invitación muy sencilla.

No queremos que nos compres nada.

Queremos que te regales cinco minutos.

Prepara un café.

Respira.

Siéntate.

Y repite esto, aunque solo sea una vez:

Estoy haciendo lo mejor que puedo.

Y, por hoy, eso es más que suficiente.


 

💗 Querida mamá:

Gracias por todo lo que haces.

Pero, sobre todo, gracias por todo lo que haces y que nadie alcanza a ver.

Con cariño,
La Barriguita de Mamá

 

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